miércoles, 30 de julio de 2014

TÚ SOLEDAD EN MI MORADA.

Al lado derecho de mi habitación una cama ya vacía, con tu ausencia ahí acostada y el olor de tu recuerdo que por más que intentó sacarlo, sigue anclado en esta vida, que no es mía o quizás si lo es, pero en todo es compartida, un peluche que guardo desde hace tiempo, hace la vez de cabecera cuando olvidó su llegada, una estrella de colores, 3 almohadas que me ayudan a conseguir compañía fría, no respiran, no se escuchan, no me besan, no me abrazan, se calientan con mi cuerpo, no consigo el termostato. Que las hace funcionar? Será el infinito calor de mi eterna soledad? O es, Soledad Absoluta? Mi gran amiga, quien acompaña mis días de olvido amistoso o fraternal... Al lado izquierdo de mi cama, leyes que comparten conmigo cada noche la normativa de una sociedad que no se rige de ellas, que descomponen el derecho y la moral de los civiles, que no doblegan, que se hacen puras y luego pierden su principio. Un poco más a la misma izquierda, una biblioteca que contiene grandes escritores, El Gabo Marques, Jean Marie L'Clezie, Pablo Neruda, César Vallejo, Víctor Hugo, Vargas Llosa, Boris Izaguirre, Larry Niven, Mónica Montañes, Román Chalbaud, Leonardo Padrón, Óscar Wild, Javier Vidal, entre otros tantos, muchos ya leídos y una fila de algunos por leer o terminar, pues las leyes me hacen corto el tiempo, pero ya los podré acabar... Un espejo que es vacío, y que de pronto me mira, el reflejo de un sujeto un poco alto, de proporciones corporales ya perdidas, ya nada es lo mismo de antes, me estremezco cuando observo tanto que hace 3 o 4 años no existía, una barba bien poblada y dimensiones en la cara más marcadas, dan forma al inicio de la hombría plena mientras se va quedando dormida en su regazo la juventud que hasta hace poco me acompaño, una luz que bien es baja o bien es alta, la coloco a mi manera, una botella de tequila que a sido testigo fiel e inmóvil estas últimas semanas de lo que ocurre en estas cuatro paredes que me hacen cómodo pero a menudo se convierten en mi infierno.... El computador está apagado, el televisor igual lo esta, que hago acá despierto? Ya no duermo, ya no sueño, sólo pienso, veo el cielo de las nubes de tu pelo, mi cielo, tu cielo, que huelo aunque no te tenga cerca! 
Soledad Absoluta, con nombre y apellido acá tienes tu lado de la cama.

Gabriel Aliendres Martínez 

No hay comentarios:

Publicar un comentario